Porqué me despierto entre la 1 y las 3 am?

insomnio

 

El insomnio es un síntoma que probablemente todos hemos experimentado en alguna época de nuestras vidas, en ocasiones por estrés, por  cambios bruscos ya sea de residencia o trabajo, por estudio o incluso por cambios hormonales. Pero nunca nos hemos puesto a pensar si el metabolismo del azúcar puede tener relación con nuestra calidad del sueño.

Azúcar y cortisol

Existe un tipo de insomnio que se le llama de mantenimiento, y son aquellas personas que no logran tener un sueño estable durante la noche y se despiertan entre la 1 y 3 de la mañana, en varias ocasiones incluso con palpitaciones, ansiedad y sudoración, y que tienen dificultad en volver a conciliar el sueño.

Pues resulta que esto puede suceder como consecuencia de una hipoglicemia que se desencadena en este período de la noche y donde el cuerpo, como mecanismo de defensa, activa sus hormonas protectoras como son la adrenalina y el cortisol para elevar de nuevo nuestro azúcar en la sangre y en consecuencia nos despertamos a mitad de la noche con los ojos como un par de faroles.

El cortisol, que es producido por nuestras glándulas suprarrenales es nuestra hormona del estrés, y una de sus funciones principales es mantener los niveles de glucosa en sangre adecuados para que nuestro cerebro, corazón y músculos tengan un aporte permanente de energía, mejor dicho, es nuestra hormona de la supervivencia. Nuestro cuerpo no diferencia el porque nos estresamos, si es una infección, un perro que nos va a morder o una hipoglicemia, simplemente libera hormonas estresoras que nos permitan seguir en pie. Y para estar alerta necesitamos niveles adecuados de glucosa en la sangre, que el mismo cuerpo es capaz de sintetizar a partir de reservas que se encuentran en el hígado.

¿Qué sucede en la noche?

Una dieta inadecuada asociada a una disregulación de la insulina puede hacer que se presenten bajas de azúcar en la sangre en la noche cuando nos encontramos en período de ayuno. Si esta hipoglicemia ocurre durante la noche en este momento las glándulas suprarrenales producen cortisol para elevar el azúcar que es lo que normalmente debería suceder en la mañana al despertarnos y esto conlleva a la elevación de hormonas como la epinefrina y norepinefrina, lo que acompaña nuestro despertar entre la una y tres de la mañana con sudoración, palpitaciones y un estado de alerta que nos impide conciliar el sueño de nuevo.

¿Cómo podemos detectar si nuestro insomnio se asocia a un problema de regulación de nuestra glicemia?

¿A veces encontramos que en exámenes de rutina nuestro medico nos dice que tenemos la glicemia en 98 por poner un ejemplo, que se encuentra dentro del límite “normal”, pero si 100 es por fuera del rango, es 98 completamente normal? Allí es donde la medicina funcional trata de llegar. A estas disfunciones antes de que aparezca la enfermedad. Esta leve elevación de la glicemia puede ser debida al cortisol en exceso que se elevó antes de que nos despertáramos. No existe una diabetes, pero es probable que si hacemos mediciones adicionales de insulina en ayunas y después de una carga de glucosa encontremos rangos que son inadecuados para mantener un metabolismo dentro de los parámetros ideales.

¿Qué podemos hacer?

Una dieta rica en carbohidratos especialmente en la noche hacen que estas fluctuaciones en la glicemia se presenten con mayor facilidad, si además contamos con una carga genética que nos encargamos de “despertar “siguiendo los hábitos de nuestros antecesores.

Evitar dulces, harinas, granos, chocolates, frutas y jugos en la noche es una buena forma de comenzar y evaluar si el azúcar es el culpable de nuestro insomnio.

Es además importante que si comimos muy temprano y vamos a dormir demasiado tarde una forma de contrarrestar el riesgo de despertarse es comer un pequeño snack como un par de nueces antes de ir a dormir.

Hay que tener en cuenta que existen muchas otras causas de insomnio, pero esta siendo una de las más comunes no es tenida en cuenta a la hora de prescribir medicamentos para mantener el sueño, ya sean naturales o medicados, esto conlleva a que probablemente no nos despertemos porque estamos “noqueados”, pero en la mañana notemos que no tuvimos un sueño agradable o reparador e incluso podemos tener pesadillas.

Lecturas recomendadas: Always Hungry

 


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s